Neumáticos y mantenimiento
Cuándo hay que cambiar los neumáticos de verdad
El límite legal es 1,6 mm. La distancia de frenada en mojado dice otra cosa bastante antes.
Revisada el 25 de agosto de 2026 · 8 min de lectura
El límite legal de dibujo en España y en el resto de la Unión Europea es de 1,6 milímetros. Ese número tiene un problema: mucha gente lo interpreta como el momento de cambiar, cuando en realidad es el momento a partir del cual circular es una infracción. La distancia de frenada en mojado empieza a alargarse bastante antes.
Los tres motivos para cambiar
Y hay que vigilarlos por separado, porque un neumático puede estar perfecto en uno y para tirar en otro.
1. Desgaste
Los testigos de desgaste son unos resaltes de goma dentro de los canales principales, a la altura exacta de 1,6 mm. Cuando la banda de rodadura llega a estar al ras de ellos, el neumático está en el límite legal. Para encontrarlos, busca en el flanco las marcasTWI o unas flechas pequeñas: señalan dónde están.
El problema es lo que pasa entre los 3 mm y los 1,6 mm. En seco apenas se nota; en mojado, la capacidad de evacuar agua depende directamente de la profundidad de los canales, y la distancia de frenada crece de forma muy marcada en ese tramo. Por eso las recomendaciones del sector y de los clubes automovilísticos suelen situar el cambio en torno a los 3 mm, y no en el mínimo legal.
Si no tienes galga, sirve una moneda de un euro: el borde dorado tiene unos 3 mm. Si al meterla en el canal el borde queda visible entero, andas justo.
2. Edad
La goma envejece aunque el coche esté parado. Se endurece, pierde elasticidad y con ella el agarre, sobre todo en frío y en mojado, y pueden aparecer microgrietas en el flanco. Un neumático con dibujo de sobra pero con muchos años no es un neumático bueno.
La práctica habitual del sector es revisarlos con atención a partir de los cinco o seis años y no pasar de los diez, contados desde la fecha de fabricación, no desde que los montaste. Esa fecha está en el código DOT del flanco, y cómo leerla está encómo leer el flanco de un neumático. Es especialmente relevante en coches de poco uso, donde llegan a viejos mucho antes que a gastados.
3. Daños
Cambio inmediato, sin discusión, en estos casos:
- Cortes o cortes profundos en el flanco. El flanco no se repara.
- Bultos o abombamientos, que indican que la carcasa interna está rota.
- Deformaciones tras un golpe fuerte contra un bordillo o un bache.
- Grietas visibles en la goma por envejecimiento.
Un pinchazo en la banda de rodadura, en cambio, sí suele ser reparable por un profesional si está dentro de la zona reparable y el neumático no ha rodado desinflado.
El desgaste irregular avisa de otra cosa
Si el neumático no se gasta uniforme, el problema no es el neumático:
- Gastado por los dos bordes y bien por el centro: presión baja de forma crónica.
- Gastado por el centro y bien por los bordes: presión demasiado alta.
- Gastado solo por un lado: desalineación. Hay que pasar por alineado, o se comerá el siguiente juego igual.
- Desgaste a parches o en dientes de sierra: suele apuntar a amortiguadores cansados.
Cuántos cambiar
Lo ideal son los cuatro a la vez. Si vas a cambiar solo dos, la norma es montar los nuevos en eleje trasero, aunque el coche sea de tracción delantera. Suena contraintuitivo, pero un tren trasero con menos agarre que el delantero es lo que provoca que el coche se vaya de atrás en una curva mojada, que es mucho más difícil de corregir que un subviraje.
Y no mezcles marcas o dibujos distintos en el mismo eje: el comportamiento en frenada deja de ser simétrico.
Lo que alarga su vida
Presión correcta, alineación en orden y rotación periódica entre ejes. La primera es la que más pesa, es gratis y tarda tres minutos: está enla presión de los neumáticos, en euros al año. Los neumáticos son, además, una de las partidas fijas delo que cuesta el coche al año que casi nadie presupuesta.