Combustibles

AdBlue: qué es, cuánto gasta y dónde conviene comprarlo

No es un aditivo ni un capricho: sin él, el coche acaba por no arrancar.

Revisada el 24 de agosto de 2026 · 7 min de lectura


Si tu coche es diésel y tiene menos de unos diez años, seguramente lleva un segundo tapón junto al del gasóleo, casi siempre azul. Ahí va el AdBlue, y no es un aditivo opcional ni un producto milagroso: es un consumible obligatorio sin el cual el coche acaba por no arrancar.

Qué es y para qué sirve

El AdBlue es una disolución de urea de alta pureza en agua desmineralizada. No entra en el motor ni se mezcla con el gasóleo: se inyecta en el tubo de escape, delante de un catalizador llamado SCR, donde reacciona con los óxidos de nitrógeno de los gases y los transforma en nitrógeno y agua.

Los óxidos de nitrógeno son el contaminante característico del diésel y el motivo por el que las normativas europeas se endurecieron. El sistema SCR con AdBlue es la solución que adoptó prácticamente toda la industria para cumplir con Euro 6, y por eso lo llevan casi todos los diésel modernos, del utilitario a la furgoneta.

Cuánto se gasta

El consumo depende del motor y del uso, pero el orden de magnitud es de uno a dos litros cada mil kilómetros, es decir, en torno a un 3 o un 5 % de lo que consume de gasóleo. En un coche particular normal, eso significa un depósito de AdBlue cada varios miles de kilómetros: para mucha gente, una o dos rellenadas al año.

Se gasta más en autovía y con el motor caliente, que es cuando el sistema trabaja de verdad, y menos en trayectos urbanos cortos.

Dónde comprarlo y cuánto cuesta

Aquí está la única decisión económica del asunto, y la diferencia es grande. Hay tres formas de comprarlo, ordenadas de más barata a más cara por litro:

  • Surtidor de AdBlue en la gasolinera. Cada vez más estaciones lo tienen junto a los surtidores de gasóleo, se reposta como el combustible y es la opción más barata. Suele estar pensado para camiones, con un caudal alto, así que conviene ir despacio con un coche.
  • Garrafa en gran superficie o tienda de recambios. Envases de cinco o diez litros con boquilla. Más caro por litro que el surtidor, pero cómodo, y evita el riesgo de quedarte sin él en un mal momento.
  • Rellenado en el taller o en el concesionario. La opción más cara, normalmente incluida en una revisión.

Un detalle práctico: el AdBlue caduca. Tiene una vida útil de aproximadamente un año en condiciones normales, y le sienta mal el calor. Comprar una garrafa grande para ahorrar y dejarla dos veranos en el maletero no es buena idea.

Qué pasa si se agota

El coche avisa con mucha antelación, primero con un mensaje informativo y después con una cuenta atrás de kilómetros. Si se ignora hasta el final, el vehículo entra en modo de emergencia y, cuando se apaga el motor, no vuelve a arrancar hasta que se rellena. No es una avería: es un bloqueo previsto por la normativa para impedir circular sin el sistema anticontaminación operativo.

Es un detalle importante para quien compra un diésel de segunda mano sin saber que lo lleva. La primera vez que aparece el aviso, mucha gente cree que es un fallo grave.

Cuidados al rellenarlo

  • No confundir el tapón. Echar AdBlue en el depósito de gasóleo es una avería seria, y no se arregla arrancando. Si ocurre, es el mismo protocolo que enequivocarse de combustible: no arrancar y avisar a asistencia.
  • Es corrosivo con la pintura y cristaliza. Si se derrama, se limpia con agua abundante en el momento.
  • Congela a temperaturas bajo cero. Los coches lo tienen previsto y calientan el depósito, pero una garrafa en el maletero en invierno puede congelarse. No se estropea al descongelarse.
  • Usa producto que cumpla la norma. El estándar es la ISO 22241. La urea agrícola no vale: no tiene la pureza necesaria y estropea el catalizador.

A la hora de contar lo que cuesta el coche, el AdBlue es una partida pequeña pero real, y de las que no aparecen en ninguna comparativa de consumo. Está incluida junto al resto encuánto cuesta de verdad tu coche al año.