Combustibles

GLP: cuántos kilómetros hacen falta para amortizarlo

El litro cuesta la mitad, pero gastas más litros. La cuenta buena es por kilómetro.

Revisada el 24 de agosto de 2026 · 9 min de lectura


El autogás es el combustible con el litro más barato del surtidor, y con diferencia. Eso hace que la conversión parezca una decisión obvia, y no lo es: el litro cuesta la mitad pero se gastan más litros, y hay una inversión inicial que hay que recuperar. La cuenta buena no es por litro, es por kilómetro y por año.

Qué es el GLP

Gas licuado del petróleo, una mezcla de propano y butano que se almacena líquida a presión moderada. En un coche de autogás el motor sigue siendo de gasolina: se le añade un depósito, un vaporizador y una segunda línea de inyección, y el coche funciona con las dos cosas. Arranca en gasolina y pasa a gas al calentarse, con lo que mantiene los dos depósitos y una autonomía total muy alta.

Eso es importante para entender el riesgo: un coche de GLP nunca se queda tirado por falta de estaciones de autogás, porque siempre puede seguir con gasolina.

La cuenta, con números

Un coche que consume 7 L/100 km de gasolina consume en GLP en torno a un 15 % más de litros, porque el gas tiene menos energía por litro. Con la gasolina a 1,60 € y el GLP a 0,95 €, que son cifras del orden de las actuales:

  • En gasolina: 11,20 € cada 100 km.
  • En GLP: 7,65 € cada 100 km.
  • Ahorro: 3,55 € cada 100 km.

Con ese ahorro, una conversión sale rentable a partir de:

  • Instalación de 1.500 €: unos 42.000 km.
  • Instalación de 2.000 €: unos 56.000 km.
  • Instalación de 2.500 €: unos 70.000 km.

Traducido a años: quien hace 10.000 km al año tarda entre cuatro y siete años en amortizar, según lo que le cueste la instalación; quien hace 30.000 km, entre año y medio y dos años y medio. Ahí está toda la decisión.

Cuándo compensa

  • Muchos kilómetros al año. Es la condición principal. Por debajo de unos 15.000 km anuales la amortización se va tan lejos que probablemente vendas el coche antes.
  • Coche que vas a conservar. La instalación no se recupera entera en la venta: el mercado de segunda mano paga poco por ella.
  • Coche de gasolina en buen estado. Convertir un coche con muchos años y problemas de motor es invertir en el sitio equivocado.
  • Zona con estaciones de autogás cerca. No están en todas las gasolineras, y si la más próxima te obliga a un desvío habitual, parte del ahorro se evapora.

Lo que hay que saber antes

  • La instalación tiene que estar homologada y reflejarse en la ficha técnica. Un taller autorizado se encarga del trámite; sin él, el coche no pasa la ITV.
  • El depósito tiene vida útil y hay que revisarlo periódicamente, con un coste que conviene preguntar antes de convertir.
  • Algunos aparcamientos subterráneos tienen restricciones heredadas de normativas antiguas. Comprueba el tuyo si aparcas siempre en el mismo sitio.
  • Pierdes parte del maletero, salvo que el depósito vaya en el hueco de la rueda de repuesto, que es la solución habitual y la menos molesta.
  • Etiqueta ECO. Un coche de GLP homologado obtiene la etiqueta ECO de la DGT, lo que en algunas ciudades tiene consecuencias prácticas de acceso y de aparcamiento. Para quien vive en una gran ciudad, esto puede pesar tanto como el ahorro de combustible.

Comprar uno ya convertido

Hay fabricantes que venden modelos de GLP de fábrica. Sale más barato que comprar de gasolina y convertir, viene con garantía completa y el depósito está integrado desde el diseño. Si estás en el momento de cambiar de coche y encajas en el perfil de muchos kilómetros, esa es normalmente la mejor opción de las tres.

Puedes ver el precio del GLP en tu zona y el ranking por provincias en lapágina del GLP, y comprobar qué estaciones lo despachan cerca de ti en el buscador, filtrando por ese combustible.