Lo que cuesta el coche

El depósito del coche de alquiler: las tres políticas y cuál elegir

Solo una de las tres opciones juega a tu favor. Las otras dos están diseñadas al revés.

Por Miguel Rosas Granados· Revisada el 7 de octubre de 2026 · 7 min de lectura


En el mostrador de cualquier empresa de alquiler, la conversación sobre el depósito dura dos minutos y puede costar más que un día de alquiler. Hay tres políticas posibles y están diseñadas con intenciones muy distintas. Conviene saber cuál te están ofreciendo antes de firmar.

Lleno-lleno: la buena

Recoges el coche con el depósito lleno y lo devuelves lleno. Repostas tú, donde quieras y al precio que quieras, y la empresa no toca el combustible.

Es la única política en la que pagas el combustible a precio de mercado y solo el que has gastado. Si te dan a elegir, es esta. Dos precauciones:

  • Reposta cerca de la devolución, en los últimos 10-15 km. Algunas empresas exigen ticket de una gasolinera próxima al punto de entrega para dar por bueno el lleno.
  • Guarda el ticket y, si puedes, haz una foto del cuadro con la aguja arriba y el kilometraje visible. Resuelve discusiones.

Lleno-vacío: la cara

Pagas por adelantado el depósito entero al precio que fija la empresa y devuelves el coche como quieras. Suena cómodo. Tiene dos problemas, y los dos juegan en tu contra:

  • El precio por litro lo pone la empresa, y suele estar bastante por encima de lo que cuesta en una gasolinera normal. A menudo se añade además un cargo de servicio por el repostaje.
  • Lo que no gastas se queda ahí. Nadie devuelve el coche con el depósito exactamente a cero, así que siempre les regalas combustible. Si haces 200 km con un depósito de 50 litros, puedes estar pagando 50 litros y usando 13.

Esta política solo tiene sentido en un caso muy concreto: cuando sabes con seguridad que vas a hacer muchísimos kilómetros, vas a acabar con el depósito casi vacío y vas a devolver el coche de madrugada sin tiempo de parar a repostar. Fuera de ahí, es la opción cara.

Mismo nivel que al recoger: la ambigua

Algunas empresas entregan el coche con tres cuartos o con media carga y piden que lo devuelvas igual. Es más barata que la anterior pero más fácil de discutir, porque una aguja no es una medida precisa: lo que para ti es «tres cuartos» puede no serlo para quien recibe el coche.

Si te toca esta, haz foto del cuadro en la recogida y en la entrega. Es la única prueba que vale.

Los cargos que aparecen después

El combustible es el concepto donde más reclamaciones se generan en el alquiler de coches, y casi siempre por los mismos motivos:

  • Cargo por repostaje. Si devuelves el coche sin llenar en una política lleno-lleno, no solo pagas el combustible a su precio: pagas además una tarifa de servicio fija que puede rondar los 20-30 €.
  • Precio por litro inflado. Comprueba en el contrato a cuánto valoran el litro antes de firmar. Está escrito, aunque en pequeño.
  • Combustible equivocado. Repostar gasolina en un diésel de alquiler es una de las facturas más caras que existen, y no suele estar cubierta por ningún seguro del alquiler. Comprueba la pegatina del tapón, no supongas.

Antes de salir del parking

Tres comprobaciones que cuestan cinco minutos y evitan problemas:

  1. Nivel real frente a lo que dice el contrato. Si pone lleno y la aguja marca tres cuartos, hazlo constar por escrito ahí mismo.
  2. Tipo de combustible. Mira la tapa del depósito y anótalo en el móvil. En un coche que no es el tuyo, es el error más fácil de cometer.
  3. Estado del coche en vídeo. Una vuelta grabada de treinta segundos vale más que cualquier discusión posterior sobre un arañazo.

Y dónde repostar

Con un coche de alquiler se cumple lo mismo que con el propio, pero más: no conoces la zona y es fácil acabar parando en la primera estación que aparece, que suele ser la del aeropuerto o la del área de servicio, casi siempre de las más caras. Mirar antes los precios del municipio donde vas a devolver el coche puede ahorrarte varios euros en un solo repostaje.

En esta web tienes el precio oficial y actualizado de todas las gasolineras de España por municipio, que es justo lo que hace falta para decidir dónde llenar antes de entregar.